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viernes, 10 de enero de 2014

Fotografía del mes Octubre 2013 LOS PECES LABIOS DULCES, Plectorhynchus Orientalis

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LOS PECES LABIOS DULCES, Plectorhynchus Orientalis.
Los dibujos repetitivos de rayas y puntos, aunque son muy visibles en los peces aislados, hacen que éstos sean muy difíciles de distinguir cuando se encuentran en un banco. A la vista de un depredador no es tarea fácil discernir donde empieza y acaba cada uno de los individuos.

Es por eso que estos llamativos peces, que deben su nombre vulgar a sus grandes labios carnosos, se reúnen en grupos de entre 10 y 20 individuos. Prácticamente inmóviles, se les ve apostados contra corriente o al refugio de formaciones coralinas como en este caso. Ante la llegada de "un intruso" que mejor opción que la de esconderse bajo una cornisa repleta de coral amarillo para completar su camuflaje.

Escrito por Aurelia Artolachipi 
Foto: Manuel Campillo

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martes, 7 de enero de 2014

Fotografía del mes Octubre 2012 - LA MEDUSA CLAVEL - Pelagia Noctiluca.

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LA MEDUSA CLAVEL, Pelagia Noctiluca.


Las medusas son un clásico poco grato de la época estival en nuestras costas. La más pequeña, pero la que más problemas causa por su alto poder urticante es la Medusa Clavel, Pelagia Noctiluca, que aparece en grandes oleadas en las zonas costeras y en la época del año en la que más gente hay en las playas. A pesar de que su nombre científico alude a su gran luminosidad, ésta se manifiesta sólo de noche por lo que debido a su pequeño tamaño y transparencia son difíciles de eludir cuando se presentan en grandes concentraciones.

Pero las medusas no tienen apenas capacidad de movimiento y necesitan las ayuda de las corrientes y los vientos para sus desplazamientos involuntarios. Consecuentemente, la picadura es un mecanismo de defensa automático que la medusa no activa voluntariamente. Cuando algo las roza, las células urticantes se sueltan automáticamente y se adhieren a la piel provocando urticaria y quemazón especialmente intensos en esta especie de medusa. A pesar de todo, resultan sorprendentemente bellas.

Escrito por Aurelia Artolachipi 
Foto: Manuel Campillo

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